¡A enganchar!

Dibujamos en una cartulina grande un paisaje, una casa, unas nubes, un sol, un árbol…

Hacemos el contorno y cuando acabemos ya podemos empezar a enganchar el relieve.

Buscamos fideos finos, todo tipo de semillas, legumbres, arroz, alguna ramita de madera, hojas de te, algodón, etc, y sin miedo a ensuciarnos las manos vamos engancgando los diferentes elementos.

Damos forma a las ventanas, a la puerta de casa… Rellenamos las nubes con algodón…

Esta manualidad tiene fecha de caducidad, ya que poco a poco las semillas se van desenenganchando.

Si queréis que se mantenga una larga temporada lo que podéis hacer es ponerle laca por encima y enmarcar el dibujo con un cristal.