¡A mover el esqueleto!
Con un hula hoop los niños trabajarán la psicomotricidad y a la vez el baile.
Con una canción (o sin) cogerán el ritmo y estimularán la capacidad de bailar y mover su cuerpo con la ayuda del hula hoop. Se pone a la altura de la cintura y… ¡A bailar!


