Itinerario fácil, corto y sin desnivel
El itinerario empieza en la Oficina de Turismo, ubicada en la antigua iglesia de Sant Francesc, al lado mismo del aparcamiento con el mismo nombre. Continúa por la avenida Manel Ribé hasta encontrar una señal a la izquierda que indica el camino hacia la ermita de Sant Josep.
El camino está asfaltado hasta la ermita. Poco a poco van desapareciendo las casas e iréis encontrando cultivos de viña, así como las señales del GR. Para llegar a la ermita de Sant Josep tardaréis unos 20 minutos.
Para continuar hacia la Vall seguiréis recto tal y como habréis llegado pasando por una pequeña explanada con árboles que se utiliza como aparcamiento hasta volver al camino que pasa al lado de una casita. El camino es amplio y llano. No tenéis que perder de vista las señales del GR.
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Llegaréis a una bifurcación, a la derecha hay una señal de madera con un indicador de color verde. Seguiréis este camino que empieza a subir. El sendero da una vuelta a la montañita y es muy estrecho. Se ven unas vistas preciosas. Seguiréis hasta que se divida, tomando el camino de la izquierda, llegando a una pista y encontrando otro indicador de la Ruta del Cister. Tal y como indica iréis hacia la derecha, bajando por el camino ancho hasta llegar a otro camino de tierra. Girad hacia la derecha, dirección a Rojals.
Pasaréis por una zona un poco más ancha donde hay una casita de registro de agua, seguiréis todo recto. Veréis otro indicador justo en un puentecillo de piedra: es el camino hacia Rojals, y NO tenéis que cogerlo. Para ir hacia la cascada tenéis que continuar por el camino que seguíais y al cabo de pocos metros traspasaréis un pequeño torrente. Justo al haber pasado veréis un caminito a la izquierda, lo cogeréis y pasaréis al lado de un antiguo molino. ¡No entréis! Está derruido y es peligroso. Seguiréis el camino y encontraréis otra bifurcación, a la derecha os lleva ala Font de la Vall o de Jesús, a la izquierda sube un poco hacia la Cascada de la Vall, una pequeña caída de agua.
Se trata de una cascada travertínica. Se pueden observar las formas que ha hecho el agua con el paso de los años.
Si las lluvias han sido escasas no habrá mucha agua, pero se puede seguir viendo la curiosa formación de las figuras de esta cascada.
La vuelta podréis hacerla por el mismo camino por el que habéis venido, o bien podéis seguir recto por el camino ancho y de tierra. Pasaréis por un pilar de agua, monolito indicador de la tubería que lleva el agua de la Vall hasta a Montblanc.
Continuaréis por el mismo camino que baja un poco pasando por diversas casas. Cuando el camino baja más fuerte para desembocar hacia la carretera de Rojals, cogeréis otro camino hacia la izquierda (hay unas rocas amontonadas). Andando un poco más tendréis que coger el camino a la derecha que va en dirección a la pequeña colina que se ve delante y que conecta con el camino de ida a Sant Josep. Continuaréis hasta llegar al núcleo de Montblanc.





