Dejamos volar nuestra imaginación…
Recortamos una cartulina y le damos forma de alas.
Pintamos la cartulina con los colores que más nos gusten. ¡También podemos añadir gomets o pegatinas!
Repetimos la misma operación por el otro lado.
Atamos el alambre enrollado con un hilo o lana en la parte superior de la pinza, previamente enganchada con cola en la cartulina.
Ahora ya la podréis colgar en vuestro corcho, en la pared… O también podéis atar un hilo de pescar y colgarla del techo y… ¡Que vuele!



