El secreto… ¡La carne melosa!
En una sartén con aceite de oliva pasamos la carne. Vuelta y vuelta. No la tenemos que freír ni la tenemos que enharinar.
Apartamos la carne en un plato y en el mismo aceite ponemos a freír la cebolla. Cuando esté dorada le tiramos pimienta roja dulce y dejamos que se tueste.
Añadimos la carne, media copa de coñac y lo cubrimos todo con caldo vegetal. Lo dejamos que haga chup-chup hasta que la carne esté blanda. Unos tres cuartos de hora aproximadamente a fuego lento.
También pondremos las setas, que previamente habremos tenido en remojo un rato. Cuando veamos que la carne ya está tierna añadimos una picada, mezclamos y ya lo tenemos preparado para servir.
Lo podemos acompañar con arroz hervido o con un poco de puré de patatas.


