¡Bien rellenos!

Cortamos a trozos muy pequeñitos las patas y las aletas del calamar y lo ponemos en la sartén con un poco de aceite. Le damos un par de vueltas y añadimos la carne picada de cerdo.

Cuando esté hecha, le añadimos un sofrito de cebolla y tomate (un par de cucharadas para que quede meloso) que habremos hecho en una sartén a parte.

Si queremos le podemos añadir también gambas troceadas muy pequeñitas y un huevo rallado.

Mezclamos bien y con esta masa ya podremos empezar a rellenar los calamares, ¡que queden bien rellenos! Y al final le ponemos un palillo como si quisiéramos coser el calamar, así seguro que no se saldrá.

En una cazuela ponemos un poco de sofrito de cebolla y tomate y un vaso de vino (o de cava, o un vaso de caldo de pescado) y lo dejamos hacer chup-chup hasta que quede bien cocido durante unos 15 minutos.