¡El pollo rebozado de toda la vida!
Cortamos las pechugas de pollo a tiras o con forma cuadrada.
Intentamos que sean de la misma medida.
Preparamos dos platos: uno con huevo batido y otro con pan rallado.
Pasamos el pollo por el huevo batido y después por el pan rallado, ¡que quede bien rebozado!
Y lo ponemos en la paella con aceite bien caliente.
Podemos acompañar el pollo con una salsa de tomate o de mostaza y con una ensalada de lechuga.


